La Mesa de Educación de la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU) viene trabajando desde hace muchos años en el análisis de las fortalezas y debilidades de las cooperativas que desarrollan educación formal y no formal, especialmente con aquellas que gestionan CAIFs, Club de Niños/as y/o Centro Juveniles, es decir quienes tienen a cargo la educación y cuidados para niños, niñas y jóvenes.
Desde FCPU proponemos dialogar con todo el sistema de educación, que forma profesionales y técnicos para el trabajo, sobre una nueva mirada de la productividad en el futuro. Es para la economía social y el cooperativismo fundamental entender que nuestra productividad no está basada en la ganancia individual sino que está basada en una gestión colectiva, que mejora la vida social de quienes trabajan, viven, obtienen un crédito en una cooperativa, pero también mejora las condiciones de quienes rodean a los y las cooperativistas. En este encuadre se debe desarrollar una conciencia de que el trabajo de las cooperativas que operan en el ámbito de los planes de educación no formal y las instituciones que comprendan la misión social está contempladas en el objeto del estatuto de la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay.
Las cooperativas vinculadas a la educación, son cooperativas de trabajo, un conjunto de personas que se desempeñan en distintas profesiones y/u oficios que se nuclean en una cooperativa para tener trabajo. En cuanto a las cooperativas que se desempeñan en los ámbitos de la educación y si bien no hay una sistematización pormenorizada, Stevenazzi, F (2010: 73)[1], señala al menos tres matrices de surgimiento: a) como empresas recuperadas por los trabajadores, opción tomada ya sea por cierre, crisis o redefinición de la institución que gestiona el proyecto educativo; b) como desarrollo de una propuesta pedagógica diferente, que también se expresó como estrategia de resistencia y sobrevivencia a la última dictadura militar (1973-1985); c) como fomento de las políticas públicas. Con respecto a esta última modalidad, se pueden ver en los últimos tiempos varias experiencias de cooperativización de ex trabajadores de ONG.
La fragilidad de los orígenes de una buena parte de las cooperativas que se desempeñan en la educación no formal (por su dependencia en el contrato de las instituciones públicas) requiere estar anclados en este modelo cooperativo que permite pensar a las cooperativas como agentes transformadores capaces de poder desarrollar un sujeto que transversalice valores y principios incluyendo los 17 Objetivos de Desarrollos Sostenibles, lo cual permiten ser el único modelo capaz de acompañar e impulsar estrategias a nivel local, regional y mundial en el desarrollo de una agenda colectiva.
La mesa desde hace ya varios años viene trabajando en el desarrollo del diagnóstico de nuestra situación, (ejemplo de ello es la investigación EDUCOOP) es por ello que hoy decidimos profundizar el dialogo con otras organizaciones, sindicatos, estado en pos de transformar algunas realidades que vivenciamos en nuestras cooperativas.
Muchas de las cooperativas que son parte están ancladas en convenios estatales (según EDUCOOP es el 91%) que dificultan en la practica el desarrollo de la autonomía cooperativa, es por ello que iniciamos un trabajo colectivo de revisión de propuestas y praxis “en el hacer y decir” de nuestros convenios.
Las cooperativas de trabajo de educación tienen una naturaleza jurídica y social que es diferente a una ONG, que desarrollan un convenio de trabajo, que promueven políticas de cambio en la gestión educativa y que pretende interpelar a la sociedad en general sobre la responsabilidad que se tiene sobre la situación actual de los niños, niñas y jóvenes para el futuro.
Por lo expuesto llamamos a una mesa de diálogo para trabajar en los siguientes puntos:
- Construcción del sujeto cooperativo en primera infancia, niñez y adolescencia.
- Revisión y análisis de las políticas públicas con incidencia cooperativa en la construcción del sujeto cooperativo, teniendo en cuenta la Ley Nº 18.407.
- Construcción de convenios entre Estado y la FCPU en representación de las Cooperativas en forma conjunta, atendiendo sus particularidades.
- Revisión de los contratos vigentes con cooperativas que gestionan Caifs, Club de Niños y Niñas y/o Centros Juveniles y futuras organizaciones cooperativas.
- Consideración de los costos para el trabajador de la educación en convenio con INAU.
- Generar una instancia de seguimiento y desarrollo del cooperativismo en INAU
[1] Felipe Stevenazzi Alén- Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación – Doctor en Educación – Universidad Nacional de Entre Ríos – Paraná – Argentina. Magíster en Ciencias Sociales con Orientación en Educación – Flacso Argentina