Así se refería al cooperativismo el Ministro Daniel Olesker, durante la mesa de apertura del 3er. Encuentro Nacional de Cooperativas, «Impulsando la Economía Social, Una Agenda Renovada», organizado por la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP) con el apoyo del INACOOP.

Fuente: INACOOP
Fueron tres intensas jornadas de debate y puesta a punto de la realidad del cooperativismo a nivel nacional, así como de definición de líneas estratégicas a mediano y largo plazo.
La actividad comenzó el día lunes 3 de setiembre, con dos mesas redondas: El movimiento cooperativo internacional y sus desafíos y Estado de Situación de las políticas públicas para la Economía Social, en las que participaron referentes nacionales e internacionales del sector. Entre otros aspectos, la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), a través de su director Manuel Mariño, presentó una propuesta de trabajo dirigida a impulsar «la década del cooperativismo». Se refirió a grandes líneas estratégicas: estrategia digital, estrategia de imagen e identidad del movimiento, estrategia de valores, y estrategia sobre el capital, centradas en cinco ejes: participación, sostenibilidad, capital, marco jurídico e identidad.
La mesa de apertura del evento se realizó el día martes 4 de setiembre y contó con la participación de la Intendenta de Montevideo, Ana Olivera, el Presidente de ACI Américas, Ramón Imperial, el Presidente del INACOOP, Fernando Berasain, el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta, el Ministro de Desarrollo Social, Daniel Okesker, el Ministro de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Francisco Beltrame, el Ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, el Subsecretario del Ministerio de Industria, Energía y Minería, Edgardo Ortuño, el Presidente de la Cámara de Representantes, Diputado Jorge Orrico, el Presidente de la Comisión Especial para el Estudio del Cooperativismo de la Cámara de Representantes, Alejandro Sánchez, y el Presidente de CUDECOOP, Alberto Esteves.
Ana Olivera señaló la importancia de articular los roles del Estado y del cooperativismo que ha permitido, por ejemplo, el desarrollo de Cooperativas Sociales en la órbita del Ministerio de Desarrollo Social y que desde la Intendencia, a través del Departamento de Desarrollo Económico, se busca promover, aunque los aportes «siempre resultan insuficientes». Olivera finalizó su exposición reconociendo la «gran vocación de elaboración del movimiento cooperativo».
Esteves, en representación de la institución organizadora CUDECOOP, señaló que el escenario en el que se desarrolla este Encuentro es sustancialmente diferente al del año 2003, cuando se llevó a cabo el 2do. Encuentro. Destacó que en el año 2008 existían en nuestro país alrededor del mil doscientas cooperativas y que desde ese año hasta hoy se han conformado más de mil nuevas cooperativas, lo que demuestra el gran desarrollo del sector. «Somos la posibilidad de una transformación cualitativa. Debemos construir polos de desarrollo cooperativo; redes, cadenas, cluster», enfatizó Esteves. Al término de su exposición se refirió a la importancia de la educación en cooperativismo y a la necesidad de estimular la capacidad emprendedora de la juventud para educar en la idea de «emprender en solidaridad.»
Fernando Berasain, presidente del INACOOP, comenzó su exposición preguntándose: ¿cuántos países pueden tener en un acto de una organización social una mesa integrada por tantos representantes gubernamentales y sociales?.
Al mismo tiempo, expresó que el cooperativismo ha pasado de ser «un bastión de la resistencia» a convertirse en un «bastión de la construcción de otra sociedad, de otro modelo de desarrollo».
Posteriormente se refirió a algunos de los avances que ha habido desde el INACOOP en el proceso de promover el cooperativismo en nuestro país como los fondos FOMCOOP y FRECOOP y los vínculos que se vienen consolidando con otras organizaciones públicas y privadas.
Berasain señaló, al cierre de su exposición, la necesidad de generar políticas anticíclicas, herramientas para sustentar la vida de las cooperativas en contextos de inestabilidad económica y financiera.
Para Ramón Imperial, presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, es posible visualizar en Uruguay algo así como una «alineación de astros», un esfuerzo mancomunado entre el movimiento cooperativo, el gobierno y la sociedad que resulta fundamental para el desarrollo del sector.
Edgardo Ortuño, subsecretario de Industria, Energía y Minería, mencionó la importancia del cooperativismo para generar empleo de calidad, y se refirió a la incursión del sector cooperativo en áreas de actividad innovadoras. Al respecto, señaló que en la última edición del Proyecto de Funcionamiento e Implementación de Políticas de Especialización Productiva que lleva adelante su cartera, se presentaron, además de cooperativas vinculadas a sectores tradicionales, emprendimientos productivos vinculados, por ejemplo, a la generación de energía eólica y a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, lo que demuestra la potencialidad del formato cooperativo para ser un actor relevante en la sociedad.
El Ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, se refirió a la posibilidad de mirar al movimiento cooperativo desde «los dos lados», en referencia a sus más de 20 años de vínculos con el sector y a su actual cargo en el MIDES.
Olesker propuso reflexionar sobre dos formas de concebir el cooperativismo, como una alternativa a las fuentes de trabajo, a la vivienda, etc, o «como un proyecto nacional de desarrollo de la clase trabajadora«. Un proyecto de desarrollo hacia una sociedad diferente.
El cooperativismo, señaló Oleker, no es una economía de sobrevivencia, genera excedentes, y la forma en que se distribuyen los excedentes es lo que marca su diferencia fundamental con la economía capitalista cuya forma de distribución es la del consumo.
El Ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, fue el encargado de dar cierre a la mesa de apertura recordando que mil millones de personas en el mundo optaron por el cooperativismo y se preguntó, en un contexto de crisis mundial, de fracaso y crisis del modelo capitalista, centrado en la especulación y el afán de lucro, qué habría pasado con la tierra sin el movimiento de cooperativas agrarias, qué habría pasado sin el movimiento de cooperativas de ahorro y crédito con aquellos que no tenían posibilidad de acceder a créditos…en definitiva, qué habría pasado si no existiera el sector cooperativo.
Posteriormente a la mesa de apertura, comenzaron las actividades de los talleres entre representantes de las diferentes modalidades cooperativas, donde se trabajó en los siguientes ejes temáticos:
– Cooperativismo y Economía Social. Integración y Desarrollo.
– Marco normativo vigente. Cambios proyectados.
– Gestión e identidad. Servicios de apoyo al desarrollo.
Del resultado de dichos talleres surgirán pautas para definir la estrategia del movimiento cooperativo uruguayo en los próximos años.
Los resultados de los talleres serán presentados por los organizadores a la brevedad, y los estaremos difundiendo en esta página.
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